Lunes.

 

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Ilustración. Mariola Bogacki

 

Recojo mi libro del suelo, miro al otro lado de la cama , está vacía, la noche fue larga, el insomnio persistente, las sábanas revueltas dan fe de ello, sentada en el borde, intento pensar con claridad, no puedo necesito un café, me dirijo a la cocina, apoyándome contra la nevera, observo el salón, es lo que tiene cuando todo está integrado en un mismo espacio, puedes recrear todas las escenas, las vives de nuevo, pero como espectadora, y eso es lo que estaba haciendo yo en aquel preciso momento, aparté la vista, como una autómata, coloqué la cápsula en la nespresso, el aroma intenso me sacó de mi ensimismamiento, me puse un poco de leche y lo tomé lentamente, me dirigí a la mesa de trabajo, y encendí mi mac, se desplegó el mosaico, mi agenda era apretada, debía ponerme en marcha, pero algo me tenía pegada a la silla, miré el Facebook, lo de siempre, fotos del clásico, de la salida del viernes, y los peques de mis primas, lo normal de un lunes, el twitter estaba muerto, demasiado temprano, y por fin abrí el correo, bandeja de entrada y ahí estaba, mi sonrisa espontánea, leyendo cada una de sus letras, disfrutando de cada una de sus caricias, me hacían tanta falta, lo deseaba tanto, que sentí la sangre subiendo lentamente por mi entrepierna, esa sensación que me recuerda, que no hay nada que yo pueda hacer, solo dejar que sea él, quien vuelva la calma a mi excitación.

Mi móvil empezó a sonar, no me hacía falta mirar quien era, la música la delataba, mi madre estaba de viaje, pero seguía organizándolo todo.

En marcha.

Laura.

Trazos.

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Fotografía. Roberto Kusterle

 

Con mis dedos

he trazado sobre tu cuerpo

una silenciosa caricia

que se adhiere a la luz

de tu última palabra

rumores que se posan

en la tibia llanura de tu boca

despacio se mueven

en una noche perdida

reflejo de la luna

que desdoblan las manos de los amantes

para invadir el cielo

de dichosos fuegos fugales

desnudo un rayo

que penetra en la última sílaba

celestes​ criaturas​

que retozan entre los aromas​

que emergen​ entre los sueños

desprendiéndome del volar

sangre ruidosa que fluye invisible

bajo mi pecho

calidez que impregna las huellas

en la arena desnuda

y otro mar

y otros labios

y otra isla

hecha a nuestra medida

para morder la virginidad perdida

deshacer el aliento

en medio de tanta espuma

y apoyándome en ti

en tu calor

en tu vida.

Laura.

Elévame.

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Ilustración. Tyson McAdoo© – Ascension

 

Pellízcame el alma

atropella mis silencios

recoge esos latidos de mi corazón

enredarme entre los lazos de tus brazos

sacude mi esperanza

revuelcame los sueños

alimenta mi cuerpo de deseos

intoxica estos labios de tus palabras

véndame los ojos con tu mirada

sumérgeme entre tus letras

y bañame de tus poemas

elévame.

Laura.

Pluma​ del…

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Pintura. Tanya Shatseva© – In Her Garden

 

Bailo entre las llamas

que dejas caer

en cada una de tus miradas

plumas entre tus dedos

siendo mi cuerpo

una hoja en blanco

tu lienzo

vas tiñendo de notas

estos labios

sedientos de melodía

pediré deseos de primavera

en mis caderas

donde cada mayo

harás florecer un poema

moldearás mi cuerpo de verbos

sentirás mis silenciosos

quejidos apagados

por la lluvia de la tarde

huella de mi alma

esculpida por la pluma

del poeta..

Laura

Ella era más…

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Fotografía. Karin Rosenthal© – Reverie, 1988

 

Nunca le gustó el invierno

odiaba las hojas secas

tiradas en el suelo

la lluvia fina que caía sobre su cuerpo

en las tardes que había olvidado el paraguas

odiaba el cielo plomizo

que no dejaba traspasar ni un rayo de luz

odiaba su bufanda

su abrigo largo

que lo único que hacía era esconder su perfecto cuerpo

odiadas las botas

en las que quedaban prisioneros sus pequeños dedos

su pequeño pie

ella era más de sur

de playa

de arena

de cuerpo desnudo

de correr descalza

de no sentirse aprisionada

de nada, ni por nadie

le gustaba aquel sonido

que tiene las noches de verano

cuando se dejaba amar por las embestidas del mar

era feliz, en el azul de esos ojos que tiene el cielo

cuando escudriña su cuerpo

haciendo temblar sus ganas

le gustaba estallar en mil pedazos de poesía

que quedaban esparragados sobre una arena

donde las olas tímidamente se deslizaban

para robarle alguna letra

ella era más…

de ser libre.

Laura.

Soy agua.

Gian Lorenzo Bernini 1621-22 El rapto de Proserpina Detalle

Foto. Kishin Shinoyama.

Soy agua

que navega por tu cuerpo

brisa que despeina tu deseo

luna que ilumina tus noches de insomnio

estrella que acuna tus sueños prohibidos

infinita entre tu boca

lujuria hambrienta entre tus manos

soy deseo en tu mirada

corriente entre tus piernas

la humedad en tus días de lluvia

la gota que colma tus ansias

soy agua libre

que rebosa con tu amor

la humedad de tu cama

entre tus manos

dentro de ti.

Laura.

Me bañé de estrellas.

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Foto Dani Olivier

 

Me bañé de estrellas

ante la atenta mirada

de la luna

me empapé de noche

en una tierra apagada

silencio en mi voz

un sordo sonido

que fue violado por tus besos

un grito ahogado

en mi garganta

la nacarada sonrisa de un cuerpo

bañado de tu resplandor

y corrí descalza por tu valle

por las espesura de tu ser

apoderándome de tu libertad

encadenándote a mi deseo

empapándote de estrellas

ante la atenta mirada

de la luna

mi mirada.

Laura.